El
corredor Esquizofrenia, en el Pico sin Nombre.
La primera vez que estuvimos
allí, cuando llegamos a la cabaña, dejamos todo lo
sobrante y nos fuimos para el corredor, nuestra inexperiencia de
entonces hizo que eligiéramos mal la ruta para cruzar la
faja rocosa que cierra el lateral del valle y nos viéramos
metidos en toda una escalada de dificultad, de la que salimos como
pudimos. Una vez en el corredor, la cosa fue mejor, ya que este
no ofrecía mayores dificultades, a excepción de una
bonita cascada de 80º. Salíamos del corredor al anochecer,
y el largo descenso en una hermosa noche de luna llena, nos dejo
un bello recuerdo imborrable.