TURON DE NÉUVIELLE

Arista sur, desde la Hourquette de Bugarret

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Vista de la cresta en la aproximación.
comienzo de la escalada en la Hourquette de Bugarret.
Magnífica placa en los primeros largos de esta fantastica cresta.
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Conforme vamos avanzando, nos va gustando mas esta cresta. Placas, gendarmes, neveros..., sencillamente, impresionante.
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Continuamos por este increible "caos" de rocas, sabiendonos en terreno "de aventura" es decir, sin referencias y sin saber si podremos terminar, pero disfrutando enormemente de la fantastica escalada.
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Ya tenemos a la vista la "Punta Reboul-vidal", primer tresmil de la jornada
.
Viendo esta fotografía nos damos cuenta de las dimensiones del terreno en que nos movemos.
Uno de los pasos clave de la cresta, travesía en extraplomo en un terreno donde "no hay una sola piedra que no se mueva".
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Uno de tantos rapeles para bajar de algún gendarme.
La escalada continúa con bonitos largos en magnífico granito.
Llegando a la aguja, este corredor "tieso, tieso" en mala nieve.
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Ya tenemos a la vista el Turon.
En la Punta Reboul-Vidal, sabedores de que yá habíamos conseguido nuestro objetivo.
Continuamos la escalada hacía el Turon.
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Poco a poco, cansados yá, vamos terminando los últimos largos antes de la cima.
La cumbre del Turon de Neuvielle.
Foto en la cumbre con el Neuvielle al fondo.

Nuestra sensación de triunfo y eufória cuando llegamos a la cima, era indescriptible. Y era lógico, pensar que esta cresta la habíamos hecho sin referencias, sin saber si era realizable, o que dificultad tenía. La aventura resulto fantástica, una larga cresta (nos costo unas 8 horas de escalada) en el increíble granito de este macizo y con una méteo excelente. En mi opinión, es una de las mejores del Pirineo.
Dormir bajo las estrellas, en la cima del Turon después del éxito de la escalada fue un digno colofón a esta magnífica jornada.