La primera vez que intentamos hacer esta cresta, justo cuando
estábamos poniéndonos el arnés y los
trastos, ya a pie de vía, comenzó a llover de
forma inclemente. Así que ese fin de semana acabamos
en Respumoso, para al día siguiente hacer el Balaitous
con un tiempo más bien malo.
El segundo intento fue mejor, escalamos esta larga cresta
de roca bastante sucia y descompuesta en los primeros largos
pero que luego se pone mejor. Un IIIº con varios pasos
más difíciles que nos llevo a la cima del Arriel
tras escalar durante el resto de la jornada.
Una vez en la cima, nos bajamos por la vertiente francesa
a vivaquear en los lagos de Arremoulit para, al día
siguiente, hacer la “arista SE
del Palas, desde el collado de Lavedan”.
Fines de semana tan provechosos como este, se presentan pocos,
conseguir dos buenas escaladas en una misma salida, compensa
sobradamente las veces que el tiempo no nos permite hacer
nada.