Cresterios Pirenaicos

Cresterios realizados
La cadena Pirenaica contiene una gran cantidad de crestas y aristas. En la mayor parte de los casos unen varias cumbres, siguiendo los pliegues naturales del terreno. Trepar, escalar, saltar de roca en roca como si fuéramos Sarrios, recorrer esas autenticas “tapias” de cientos de metros a ambos lados, es una forma de hacer Alpinismo que apasiona, es difícil de resistir la tentación de recorrerlas.
En la cresta de Lezat.
Cresterios realizados
Terrenos que aunque pueden no ser de escalada pura, ya que sus largos no suelen ser muy mantenidos, si que nos encontraremos con muchos pasos de dificultad que únicamente superaremos si tenemos una buena técnica. El “sexto sentido” montañero de la orientación, del saber encontrar el mejor itinerario en cada momento, de encontrarse “a gusto” entre gendarmes de roca y de dominar la situación, es más importante que tener un grado de escalada alto.
Cresterios realizados

Cresta de los quince gendarmes
al pico de Alba

En la mayoría de estos recorridos, el nivel de dificultad técnica nos permite ir sin encordar, dejando la cuerda para los casos estrictamente necesarios. Cuando necesitemos ir atados a la cuerda, "en ensamble" o asegurando, los compañeros de cordada deberán estar bien compenetrados para llevar una marcha adecuada. El ir sin encordar aumenta, lógicamente, el grado de exposición. En este caso cada escalador, aunque tenga un compañero al lado, debe sentirse “solo” en cada momento, ajustando su nivel de concentración a esta situación. Encontrarse a gusto con esta situación, siendo consciente del riesgo asumido, forma parte del “sexto sentido” montañero al que antes hacíamos referencia.
Crestas del Diablo y Costerillou.
Cresterios realizados
El recorrido de crestas Pirenaicas es, en si mismo, el encadenamiento de Tresmiles. La inmensa mayoría de estos pueden hacerse de esta forma. Siempre podemos plantear, en cada caso, varios recorridos diferentes en un sentido u otro, o encadenando varias crestas, eso ya depende de cada uno.
Cresterios realizados
En la cresta de "La Mourelle".
Tenemos muchos libros con muy buenas referencias para realizar nuestros cresteríos. Pero no nos engañemos, en estos libros, parece como si la cosa fuera “llegar y besar el santo”, y no hay nada más alejado de la realidad. En muchas ocasiones tendremos que abandonar, antes de empezar o a media cresta, por la adversa climatología, en otras la aproximación se nos “atragantara” siendo más larga y pesada de lo que habíamos supuesto y dejándonos sin ganas de empezar a trepar. Y en la inmensa mayoría de los casos, veremos como los tiempos que pensábamos hacer, “se rompen en mil pedazos”.
Besiberri Sur "La Proa".
Cresterios realizados
En los libros donde buscamos referencias, siempre nos plantean los cresteríos en el tiempo de una jornada. Esto es algo que yo no comprendo muy bien. Si salgo un fin de semana al monte ¿por qué desperdiciar su noche?. Considero el vivac como parte esencial de la escalada en si misma. No se trata solo de trepar, sino de ser autosuficientes durante el tiempo que necesitemos sin tener que andar mirando el reloj. Por otra parte, dormir en una cresta a tresmil metros de altura, es una experiencia única, difícil de olvidar.
Cresterios realizados
En la cresta de Salenques.

 


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