En la muga de Navarra y Aragón, en el “Portillo de Santa Margarita”, parte un camino hacia el norte en dirección a la “punta de la Estaca” que se ve evidente y cercana. Nos adentraremos por este camino en una especie de valle flanqueado en su lado oriental por el macizo de “Tripa azul” y en la parte occidental por la cresta de la “Nasa baja”, que termina en la citada punta de la Estaca, coronada por un antiguo castillete ahora en ruinas. En la parte superior del vallecillo, donde termina el camino, una balconada nos asoma a la llanura de la “Bardena Blanca Baja”. Campos de cereal, verdes en primavera, y bosques bajos de pino carrasco y matorral dan la nota de vida y color en esta zona de extremada aridez.
Continuaremos pués por el camino hasta su final, una especie de collado desde donde nos asomamos a la planicie de la Blanca Baja. Por una “trocha” bien definida y balizada con hitos, ascenderemos hasta el alto de Tripa Azul (630m), y continuando por el sendero, sobrepasando el hito del vértice geodésico, llegaremos a un esplendido mirador desde el que se divisa una enorme porción de la Bardena: a la derecha (este) la Bardena Aragonesa, atravesada esta zona por la “acequia de cinco villas”, que riega todas estas comarcas de Aragón con aguas del embalse de Yesa. Al norte tenemos toda las Bardenas Reales de Navarra. Recorreremos con nuestra vista la Ralla, el Rallón y el alto de Piskerra en la línea de la Cañada Real de los Roncaleses, Cornialto y la punta la Estroza dando paso al Plano, el Vedado de Eguaras y el campo de tiro en la ámplia depresión de la Blanca Baja, el Yugo al noroeste, y a nuestra izquierda el Balcón de Pilatos y el Rincón del Bu cierran por el sur dicha depresión, dando paso a "otra Bardena" donde los campos de cereal predominan sobre el paisaje.
Deberemos ahora de regresar por el mismo camino de subida hasta el collado y comenzar, en dirección Este, la ascensión de la cresta de la Nasa Baja. La trocha es evidente y no tiene perdida. Recorreremos esta cresta hasta su final, en la punta de la Estaca, donde tenemos los restos de un antiguo torreón similar al “Castillo de Peña flor” del Vedado de Eguaras.
Para terminar la excursión, si no queremos retornar por la cresta hasta el collado y volver por la pista (es la opción más fácil), podemos bajar directamente monte a través hasta la pista, podemos hacerlo por cualquier ladera, pero dada la espesa vegetación de matorral que predomina en la cara Este, lo mejor es hacerlo por la Oeste, por terreno menos vertical y limpio de matorral. Una vez abajo deberemos de rodear el monte por campos de cereal hasta la pista de regreso. |