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EL CERVINO (Matterhorn) y el MONT-BLANC

Fue en el verano del 96, un grupo de ocho amigos del club Muskaria nos fuimos a los Alpes.
Montados en una furgoneta que nos habían dejado. Cargados de mochilas, equipajes personales y equipo, los chorizos colgados por ahí, las cajas de leche y los cartones de huevos debajo de los asientos,... Y chocolate dulzainas y chorradas, mucho chocolate dulzainas y chorradas.

Teníamos pocos días, así que salimos lo antes que pudimos, un viernes por la tarde dirección a Zermat. Durante toda la noche nos fuimos turnando al volante para no parar y tras 14 horas de viaje llegamos a nuestro destino. Ese primer día nos lo tomamos de descanso para, al siguiente acometer la ascensión al Cervino.

Al día siguiente, un corto viaje en tren cremallera hasta Zermat, el teleférico que nos deja a unas tres horas del refugio de Hornli a 3.260m y una vez allí, antes de entrar en el refugio nos encontramos a unos valencianos que habían "pasado" de seguir las normas y lo establecido y durmieron en un refugio libre situado a 4000 metros. (refugio de Solvay, estaba prohibido dormir allí salvo emergencia).

Una vista del Cervino.
 

Ante la perspectiva de pasar el resto del día paseando por ahí, pues eran las 12 del mediodía y meternos en la parafernalia que tienen montada (gastos de refugio, guía, etc.) nos animamos a hacer lo mismo que estos paisanos, así que nos fuimos para arriba, subiendo este día al refugio de Solvay al que llegamos a ultima hora de la tarde.

Comienzo de la arista de Hornli.
 
La vía de subida, presenta múltiples trazas, que en muchos casos te despistan y equivocan, se nota que esta ascensión esta muy explotada por los guías y no esta bien balizada para ir sin ellos. En realidad basta con seguir la arista y el camino mas lógico. Subir esta entretenida arista sin guía es una trepada interesante de II grado. El paisaje, es simplemente excepcional. Se nota que se esta a 4.000 metros.
La arista por la que vamos subiendo.
 
"fundido" con la montaña,
somos parte de ella.
   
Las vistas son excepcionales.
Cerca del refugio, al final de la jornada.
   

El ataque final no estuvo exento de problemas, El pasar la noche a tanta altura sin aclimatación, hizo que alguno se tuviera que quedar en el refugio al día siguiente. Hacia la cumbre salimos tres en una cordada, en un momento determinado mis compañeros iban muy lentos, afectados por la altura, y se podía preveer que podían no hacer cima. Tal vez, mi decisión fue demasiado impulsiva, pero acabe por soltarme de la cuerda y tirar para arriba yo solo.

En las inmediaciones de la cumbre.
 
 
 
La cima Suiza vista desde la Italiana.
 
Hice cima, me entretuve bastante dado la buena climatología y me plante de nuevo en el refugio de Solvay sobre las once de la mañana. Mis compañeros, tras hacer cima ellos también, llegaron al refugio hacía las ocho de la tarde, por lo que tuvimos que pasar una noche más allí ¡y solamente teníamos un sobre de sopa para cinco personas!.
Yo y mi mochila bajo la cruz.
 
 
 
 
Al fondo, la cima Italiana.
     
En resumen, la subida al Cervino por la arista Hornli, fue una bonita aventura. Se trata de una ascensión en terreno un poco complicado que obliga a ir trepando todo el rato. Las innumerables trazas y restos de senderos unido a la falta de balizaje (o si lo hay, es muy defectuoso) hace que tengas que ir buscando el itinerario continuamente. Se nota en esto la mano de los intereses de los guias. El Materhorn, o mas concretamente su arista Hornli, hoy en día no deja de ser una atracción turística sobre-explotada comercialmente.
Tras la cumbre y el descenso.
     
     
El Mont Blanc (4.807 m)
     
Ahora tocaba descansar un día en Chamonix, pasear por sus calles, mirar los escaparates de tantas tiendas de montaña (solo los escaparates), reírnos de todo y pasarlo bien, al día siguiente subiríamos al Mont Blanc.
Casa Tipica de Chamonix.

Es una pequeña población, de típicas construcciones y centro del comercio y el turismo de la comarca. Punto de referencia para los montañeros y de partida de innumerables ascensiones.

Chamonix, plaza del Ayuntamiento.
   

Subimos al Mont Blanc por su vía normal, la que desde el refugio de "Le gouter" va por la arista de "les Bosses", tras el viaje en un pequeño tren, la subida al refugio. De allí salíamos a las dos de la mañana, en una noche oscura como la boca del lobo, todo lo que había que hacer, era seguir al “farolillo” que llevabas delante, una larga fila de “farolillos”, mas de un centenar de “farolillos” diría yo. La verdad es que no puedo decir mucho del paisaje, sencillamente porque no vi nada por la total oscuridad, solamente el “farolillo” que llevaba delante.
Llegamos a la cima del Mont Blanc, poco después de amanecer, por lo menos las nubes nos respetaron y pudimos ver un espléndido paisaje alpino.

Estábamos en la cima de Europa, la mayor altitud de los Alpes a 4.807 metros, el frío viento que soplaba nos impidió quedarnos mucho rato, mi altímetro-termómetro se apago cuando marcaba por debajo de los –15º (las pilas dejan de dar energía con el frío) y lo mismo ocurrió con las maquinas fotográficas que llevaban pilas ¡no funcionaba ninguna! Solamente la del "Zaba" que era “de las baratas” y no usaba pilas, funciono.
En la cima del Mont Blanc.
Así que en cuanto sacamos un par de fotos nos fuimos para abajo pitando.
En vez de volver por la ruta de subida, nos bajamos por la llamada "ruta de los cuatromiles" en dirección al Pic Maudit y el Mont Blanc du Tacul, para después atravesar todo el glaciar de Bossons y subir al Aguille du Midi, una vez aquí bajamos en el teleférico directamente a Chamonix.

 


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